La forma de contar también se personaliza
Cada niño vive la aventura a su manera.
Adaptamos la historia a su edad y a cómo lee, para que pueda descubrir, participar y sentirse protagonista.
Dos bases editoriales
La misma aventura.
Espacio para su forma de descubrir.
La edad orienta lo que sucede en la historia. Cómo lee nos ayuda a decidir cómo contárselo.
3–6 años
Descubrir historias juntos
Mirar una ilustración, señalar una pista, elegir qué probar. Hay muchas maneras de participar antes de leer por cuenta propia.
- La historia
- Escenas claras, frases breves y vocabulario cercano. Las ilustraciones llevan buena parte del relato.
- La participación
- Preguntas concretas y decisiones sencillas, con lectura compartida cuando la necesite.
- La Misión
- Una acción fácil de comprender, con alguien cerca para acompañar si hace falta.
6–9 años
Aventuras con más autonomía
Seguir el hilo, observar qué ha cambiado, pensar otra posibilidad. Más espacio para interpretar sin perder el placer de la aventura.
- La historia
- Más continuidad entre escenas, diálogos y descripciones con mayor desarrollo, sin saturar las páginas.
- La participación
- Alternativas y consecuencias para observar, razonar y elegir, en lectura autónoma o acompañada.
- La Misión
- Más margen para pensar una estrategia y probarla a su manera. Autonomía no significa dificultad obligatoria.
Territorio Esfuerzo · Manejar la frustración
El puente se cae.
La historia puede contarse de dos maneras.
La situación y el Superpoder son los mismos. Cambian el ritmo, el desarrollo y la forma de participar.
Ejemplos de adaptación editorial. No son páginas finales aprobadas del libro.
El objetivo no es acertar una respuesta. Es encontrar una forma de continuar cuando el primer intento no funciona.
Edad y lectura, juntas
Cómo lee también importa.
Un niño de 8 años puede disfrutar de que le lean. Uno de 5 puede estar empezando a leer solo. La historia mantiene una base adecuada a su edad; ajustamos la forma de presentarla.
Cuatro formas de leer.
Ninguna es mejor que otra.
- Me lo leen
- Más ritmo oral, diálogo y pausas para mirar, escuchar y proponer.
- Leemos juntos
- Fragmentos para alternar la lectura y momentos de participación compartida.
- Empieza a leer solo
- Texto segmentado, progresión clara y apoyos para avanzar a su ritmo.
- Lee por sí mismo
- Mayor continuidad y espacio para seguir el relato y explorar decisiones con autonomía.
Del libro a su día a día
La Misión también
encuentra su medida.
Manejar la frustración se practica en situaciones pequeñas. La propuesta cambia con la edad y con el acompañamiento que necesite.
3–6 años
Parar. Mirar.
Probar otra manera.
Cuando algo no salga, para un momento, mira qué ha pasado y prueba otra manera. Puedes pedir ayuda.
6–9 años
Cambiar la estrategia
también es avanzar.
Esta semana, ante algo que te cueste, identifica qué no está funcionando. Prueba a dividir el problema, hacer una pausa o pedir una pista.
Son ejemplos orientativos, no un examen. Lo importante es probar cómo responder a la dificultad, aunque el resultado todavía no salga.
Conocer la aventura de Manejar la frustraciónUn libro ilustrado, con espacio para imaginar
Más historia cuando la necesita.
Más texto, solo cuando aporta.
Trabajamos con un formato previsto de 32 páginas y un máximo editorial de 1.500 palabras para la versión más desarrollada, contando narración, diálogos y textos de participación del libro.
Las versiones de 3–6 años dejan más espacio a la imagen y utilizan textos más breves. Las de 6–9 años permiten más desarrollo, siempre equilibrado con la ilustración.
Son decisiones editoriales de Yupiro, no una longitud ideal para todos los niños. No buscamos llegar a un número de palabras ni llenar cada página.
Su edad. Su forma de leer. Su aventura.
Que encuentre su manera
de seguir la historia.
Dinos su edad y cómo lee. Adaptamos la aventura para que pueda entrar en ella, participar y llevarse algo que probar fuera del libro.
Crear su aventura
